Loading...

CUANDO EL DESIERTO FLORECE

Prem Rawat  

0


Fragmento

 

El cántaro agujereado

 

 

En un lejano lugar de las montañas vivía un campesino que bajaba todos los días con dos cántaros de barro hasta el arroyo que cruzaba el valle y allí los llenaba de agua para regar su huerta.

 

Con los cántaros colgando en ambos extremos de una vara de madera, subía por un empinado sendero hasta su terreno, que estaba en lo alto del cerro. Era un trabajo arduo, pero al hombre le gustaba mucho cuidar de su huerta.

 

Un día muy caluroso de verano decidió tomarse un descanso a mitad de camino y, al dejar los cántaros en el suelo, un guijarro hizo un pequeño agujero en uno de ellos. Meses más tarde, mientras el hombre dormía la siesta a orillas del arroyo, el cántaro que estaba intacto le dijo al otro:

Recibe antes que nadie historias como ésta

 

—Tú no sirves para nada.

 

—¿Por qué dices eso? —preguntó el cántaro agujereado.

 

—Porque tienes un agujero. Todos los días nuestro amo hace un gran esfuerzo para acarrear agua hasta su huerta, pero para cuando llegamos allí, has perdido la mayor parte por el camino.

 

Al oír eso, el cántaro agujereado se entristeció mucho y al día siguiente le dijo al hortelano:

 

—Estoy muy triste.

 

—Dime, amigo mío, ¿por qué estás triste?

 

—Porque cada día me llenas de agua y subes con gran esfuerzo hasta la huerta, pero para cuando llegamos, la mayor parte del agua se ha escapado por el agujero.

 

—Es verdad, tienes un agujero —dijo el campesino—, pero ¿sabes lo que significa eso?

 

—Significa que no sirvo para nada, que ya no puedo cumplir con mi función, que es contener agua —respondió el cántaro, sintiéndose aún más triste.

 

—¿Te has fijado en el camino que sube a la huerta? —preguntó el hombre—. Gracias a ti, la orilla del sendero ahora está llena de flores. Cuando me di cuenta de que tenías un agujero, empecé a arrojar semillas a lo largo de todo el camino. Ahora el sendero está adornado de bellos colores, y las abejas vienen a recoger el néctar de las flores. Como ves, no eres inútil en absoluto.

¿Sabes quién eres?

Esta pregunta puede parecer extraña,

pero en realidad, tu historia comienza

cuando empiezas a sentir

lo que está ocurriendo dentro de ti.

01/

Si esta vida es tu historia, ¿no te gustaría asegurarte de que sea una historia interesante?

 

Algunas personas quieren que su historia sea una aventura, quieren escalar el Himalaya o hacer cosas que nadie haya hecho jamás. Pero la mayor de todas las aventuras es mirar hacia dentro y llegar a conocer tu verdadero ser, eso que nunca cambia, aun cuando tu cuerpo vaya envejeciendo.

 

Estarás contigo durante toda esta historia, pero ¿llegarás a convertirte en tu propio amigo? ¿Estás dispuesto a escuchar lo que de verdad quieres? Eso que siempre has querido, ese deseo que nunca desaparece. Cuando puedas sentirlo, estarás listo para empezar a escribir tu historia.

02/

Conoces a quienes te rodean, pero

¿te conoces a ti mismo?

03/

Paciente: Doctor, tengo mucho dolor.

Doctor: ¿Dónde le duele?

Paciente: En todas partes. Cuando me toco la cabeza, me duele; si me toco la mandíbula, me duele; al tocarme la oreja, la pierna... me toque donde me toque, me duele.

Doctor: Ya veo. Creo que lo que tiene roto es el dedo.

ill_011.psd

04/

¿Te has ocupado de tu relación contigo mismo? ¿O has estado más pendiente de lo que los demás puedan pensar de ti?

 

Nos preocupamos por cómo nos ven nuestros vecinos y colegas. Hemos aprendido a medirnos con la escala de valores del mundo, a medir nuestra posición social, nuestro nivel de éxito.

 

Lo que importa es cómo nos sentimos. ¿Nos sentimos bien? ¿Estamos a gusto o no?