Loading...

LOS GRUPOS SANGUíNEOS Y LA ALIMENTACIóN

Peter J. D´Adamo & Catherine Whitney  

0


Fragmento

Título original: Eat Right for Your Type

Traducción: Federico Villegas

1.ª edición: diciembre, 2014

© 2014 by Peter D'Adamo

© Ediciones B, S. A., 2014

Consell de Cent, 425-427 - 08009 Barcelona (España)

www.edicionesb.com

Depósito Legal: B 23672-2014

ISBN DIGITAL: 978-84-9019-928-2

Maquetación ebook: Caurina.com

Todos los derechos reservados. Bajo las sanciones establecidas en el ordenamiento jurídico, queda rigurosamente prohibida, sin autorización escrita de los titulares del copyright, la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, así como la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo públicos.

 

 

 

 

 

A la memoria de mi gran amigo,

JOHN J. MOSKO (1919-1992)

«Este es el día de la fiesta de Crispian (sic):

El que sobreviva a este día, y llegue a salvo a su hogar,

Estará alerta cuando se nombre este día,

Y cobrará fuerza en el nombre de Crispian.»

Contenido

Portadilla

Créditos

Dedicatoria

 

Agradecimientos

Comentario

Introducción: LA LABOR DE DOS VIDAS

Primera Parte: SU GRUPO SANGUÍNEO IDENTIFICATORIO

1. Grupo sanguíneo: La verdadera evoluciónrevolución

2. Código sanguíneo: El programa del grupo sanguíneo

3. Solución para el grupo sanguíneo: Un mapa de rut

Segunda Parte: SU PLAN DE GRUPO SANGUÍNEO

4. Plan del Grupo O

5. Plan del Grupo A

6. Plan del Grupo B

7. Plan del Grupo AB

Tercera Parte: LA SALUD DE SU GRUPO SANGUÍNEO

8. Estrategias médicas: Conexión del tipo de sangre

9. El tipo de sangre: Un poder sobre la enfermedad

10. Grupo sanguíneo y cáncer: La lucha por la cura

Epílogo: Un cambio en la tierra

Comentario final: Un descubrimiento médico para las generaciones

Apéndice A: Diagramas de los grupos sanguíneos

Apéndice B: Preguntas frecuentes

Apéndice C: Glosario de términos

Apéndice D: Comentarios sobre la antropología de los grupos sanguíneos

Apéndice E: Los subgrupos sanguíneos

Agradecimientos

A muchas personas debo agradecer, ya que ninguna indagación científica es solitaria. En el desarrollo de este trabajo he sido motivado, inspirado y apoyado por todas las personas que depositaron su confianza en mí. En particular, debo expresar mi profundo agradecimiento a mi mujer, Martha Mosko D’Adamo, por su amor y amistad; a mis padres, James D’Adamo y Christiana, por enseñarme a confiar en mi intuición; y a mi hermano James D’Adamo (hijo), por haber creído en mí.

Estoy más agradecido de lo que puedo expresar con:

Joseph Pizzorno, por haberme inspirado confianza en la ciencia de la medicina natural;

Catherine Whitney, mi redactora, que imprimió a la materia prima un estilo y organización propios de un verdadero escritor;

El editor Gail Winston, quien hace mucho tiempo, con clarividencia, me llamó y preguntó si deseaba escribir un libro acerca de la medicina natural;

Mi representante literario, Janis Vallely, quien me hizo concebir esperanzas con respecto a mi trabajo, y no permitió que languideciera en algún rincón de un polvoriento archivo;

Mi editor de Riverhead/Putnam, Amy Hertz, cuya visión convirtió el manuscrito en el documento importante y valioso que creo ha llegado a ser.

Agradezco también a:

Dorothy Mosko, por su invalorable asistencia en la preparación del manuscrito preliminar;

Mi antiguo asistente, Scott Carlson, quien jamás pasó por alto un error;

La enfermera diplomada, Carolyn Knight, mi ayudante indispensable y flebotomista experta;

Jane Dystel, la representante literaria de Catherine, cuyos consejos fueron siempre oportunos;

Paul Krafin, quien contribuyó con su destreza en la edición y escritura durante el proceso de corrección final;

La dietista diplomada Dina Khader, quien contribuyó con las recetas y el planeamiento de las comidas;

John Schuler, quien creó las ilustraciones.

Además, quisiera agradecer a los médicos residentes de la Bastyr University, quienes diestramente indagaron en la amplia bibliografía médica concerniente al grupo sanguíneo, contribuyendo a hacer la información contenida en este libro tan completa como fuera posible.

Finalmente, agradezco a todos los maravillosos pacientes que en su búsqueda de salud y bienestar me honraron depositando su confianza en mí.

Comentario

Un comentario importante: Este libro no pretende ser un sustituto de las recomendaciones específicas de los médicos y otros profesionales de la salud. Más bien intenta ofrecer información que ayude al lector a cooperar con los médicos y los profesionales de la salud en procura de un bienestar óptimo.

Se han sustituido los nombres de las personas descritas en las historias clínicas para proteger la confidencialidad del paciente.

La editorial y el autor no son responsables de ninguno de los bienes y/o servicios ofrecidos o citados en este libro, y deslindan explícitamente toda responsabilidad en relación con el cumplimiento de los pedidos de cualquiera de los bienes y/o servicios y por cualquier perjuicio, pérdida o gasto para las personas o propiedades derivados o relacionados con ellos.

Introducción

La labor de dos vidas

Creía que no había dos personas semejantes sobre la faz de la Tierra; tampoco dos personas que tuvieran las mismas huellas digitales, ni las mismas impresiones labiales o vocales. No hay dos copos de nieve ni dos briznas de hierba semejantes. Como creía que todas las personas se diferenciaban las unas de las otras, no pensé que fuera lógico que todas debieran comer los mismos alimentos. Me pareció evidente que, dado que cada persona poseía un cuerpo especial con diferentes ventajas y desventajas y con distintos requerimientos alimenticios, la única manera de conservar la salud o curar una enfermedad era adaptarse a las necesidades específicas de ese paciente en particular.

James D’Adamo,

mi padre

El grupo sanguíneo es la llave que abre la puerta a los misterios de la salud, la enfermedad, la longevidad, la vitalidad física y la fuerza emocional. Su tipo de sangre determina su susceptibilidad a la enfermedad, los alimentos que usted debería comer, y cómo debería practicar ejercicio. Es un factor clave en sus niveles de energía, en la eficiencia con que usted «quema» las calorías, en su respuesta emocional al estrés y quizás incluso en su personalidad.

La conexión entre grupo sanguíneo y dieta puede parecer radical, pero no lo es. Hemos sabido desde hace tiempo que existe un eslabón perdido en nuestra comprensión del proceso que conduce por la senda del bienestar o por la funesta huella de la enfermedad. Tenía que haber una razón por la cual existían tantas paradojas en las investigaciones sobre la dieta y en la supervivencia a la enfermedad. También tenía que haber una explicación sobre por qué algunas personas eran capaces de perder peso con algunas dietas especiales, mientras otras no lo eran; por qué algunas personas conservaban la vitalidad en una etapa avanzada de la vida, mientras otras se deterioraban mental y físicamente. Los análisis del tipo de sangre nos han ofrecido una manera de explicar estas paradojas. Y cuanto más consideramos esta conexión más valedera resulta.

Los grupos sanguíneos son tan fundamentales como la creación misma. En la lógica magistral de la naturaleza, los tipos de sangre siguen pautas inviolables desde los primeros tiempos de la creación humana hasta el presente. Constituyen la rúbrica de nuestros antiguos antepasados sobre el pergamino indestructible de la historia.

Ahora hemos comenzado a descubrir la forma de usar el tipo de sangre como una huella digital celular que revela muchos de los principales misterios que rodean nuestra búsqueda de una buena salud. Este trabajo es una ampliación de los recientes hallazgos sobre el ADN (ácido desoxirribonucleico) humano. Nuestra idea sobre el grupo sanguíneo constituye un paso adelante en la ciencia de la genética al establecer de manera inequívoca que todo ser humano es completamente único. No hay una dieta o estilo de vida correcto o incorrecto; sólo hay opciones correctas o incorrectas que se deben basar en nuestros códigos genéticos individuales.

Cómo encontré el eslabón perdido del grupo sanguíneo

Mi labor en el campo del análisis del tipo de sangre es la culminación de una indagación de toda una vida, no sólo la mía sino también la de mi padre. Soy un médico naturópata de segunda generación. El Dr. James D’Adamo, mi padre, se graduó en la carrera de naturópata (un programa de postgrado de cuatro años) en 1957 y más tarde estudió en Europa en varios de los principales centros naturistas. Observó que, aunque muchos pacientes respondían bien a las dietas vegetarianas de bajo contenido graso, que son el sello distintivo de la «cocina naturista», una cierta cantidad de pacientes no parecían mejorar, y otros apenas lo lograban o incluso empeoraban. Mi padre, como un hombre inteligente con una aguda capacidad de deducción y discernimiento, pensó que debería existir algún tipo de programa que pudiera utilizarse para determinar las diferencias en las necesidades alimenticias de sus pacientes. Pensó que como la sangre es la fuente principal de nutrición del organismo, quizás tuviera algún aspecto capaz de ayudar a identificar esas diferencias. Puso a prueba esta teoría analizando el tipo de sangre de sus pacientes y observando las reacciones individuales cuando se les prescribían dietas diferentes.

A través de los años y con numerosos pacientes comenzaron a aparecer pautas. Observó que los pacientes que pertenecían al grupo sanguíneo A parecían responder deficientemente a las dietas de altas proteínas que incluían porciones generosas de carne, pero respondían muy bien a las proteínas vegetales, como la soja y el tofú (queso de soja). Los productos lácteos solían producir abundantes cantidades de mucus en los senos nasales y las vías respiratorias de los individuos del grupo A. Cuando se les dijo que incrementaran sus niveles de ejercicio y actividad física, los del tipo A por lo general experimentaron fatiga y malestar; en cambio, cuando realizaban formas de ejercicio más leves, como el yoga, se sintieron animados y dinámicos.

Por otro lado, los pacientes del grupo O prosperaron con las dietas ricas en pr

Recibe antes que nadie historias como ésta