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Antonina Canal, conferencista, coach empresarial, autora de libros y quien ha realizado más de 300 conferencias a nivel internacional para empresas como Toyota, Masglo, Mary Kay, entre otras, llega con su conferencia ‘Creando la realidad que soñamos’. 


La conferencia la presentará el 19 de mayo en Bogotá y, luego, el 5 de abril en Cali. 

Allí, Canal profundiza en su más reciente libro ‘Sí puedo y es fácil’, en el que explica cómo hacer para que esas personas a las que les dijeron mil veces que no podían logren “desafiar las estadísticas y transformen los ‘no’ en ‘sí’”. 

¿En algún momento dijo “no puedo”? ¿Qué la hizo ver que sí podía?
Claro, muchas veces en diferentes desafíos que he afrontado en mi vida pensé que no podía. Pero me di cuenta que dentro de todas las posibilidades había también una, así fuera pequeña, donde sí podía, y decidí elegir esa. Ese fue mi motor para mi libro ‘Sí puedo y es fácil’, siempre hay una posibilidad, cuando se cierra una puerta se abre una gran ventana.

¿De qué habla en sus conferencias?
Sobre todo de cómo vencer pensamientos limitantes que nos impiden lograr el máximo de nuestro potencial. Hay que aprender a vivir sin las 9 D, es decir, vivir sin drama, sin disculpas, sin desistir, sin dudar, sin detenerte, sin distracción, sin dividir, sin dañar, sin disociar.

¿Qué tan terapéutico es el baile?
Desde tiempos antiguos es una poderosa catarsis de liberación, sanacion y empoderamiento. En el antiguo Egipto, la danza de los 7 velos era de los 7 chakras, cada velo que la bailarina remueve es una máscara del ego que cae. La danza oriental en el sistema Prem Shakti, que yo trabajo, trae múltiples beneficios: liberación de estrés, desbloqueo físico, emocional, mental, autoestima, alineación de chakras, creatividad, sensualidad, salud, empoderamiento, sabiduría. Tengo alumnas de 4 a 70 años. 

¿Por qué es especial el baile árabe para empoderar a las mujeres?
Yo trabajo con el sistema Prem Shakti y allí la danza es una herramienta muy poderosa para liberar los bloqueos de cuerpo y mente, aprender a vivir en el ahora, soltando el pasado y el futuro, trabajando el hemisferio derecho del cerebro donde estimulamos la energía circular, la intuición, la sensualidad y la sabiduría. 

Antes de empezar a bailar hay un trabajo de empoderamiento: afirmaciones de poder, mirarnos al espejo y decirnos: ‘Me amo y me acepto’, todo está diseñado para empoderar a la mujer, liberar lo que no sirve y pararnos en nuestra Diosa. 

¿Cómo enseñarle a una mujer a que sea empoderada?
Primero aceptándose y amándose. Ese es el primer paso, dejar de juzgarnos y compararnos. El segundo es la dieta del P y G (Perdón y Gratitud) que tengo en mi primer libro, ‘El despertar de la diosa’. Es perdonar y agradecer a nuestros padres, ex, familia, pareja y a nosotros mismos. 

El perdón es muy liberador, cuando soltamos la rabia y lo que nos engancha negativamente con los demás, nos empoderamos. El siguiente paso es la gratitud, que es un imán para crear milagros. Cuando somos capaces de agradecer, incluso las dificultades, estamos en un verdadero camino de empoderamiento y evolución. En mi último libro hay ejercicios diarios.

¿Qué errores cometen las mujeres en torno a las relaciones de pareja?
Querer que el otro sea como nosotros queremos. Eso es imposible. Cada uno es como es, el amor está en aceptar al otro en su esencia y compartir con él. Cuando hay amor hay posibilidad de cambiar, pero es necesaria una muy buena comunicación. Hablar desde el amor con honestidad y dejar en claros los límites y expectativas de cada uno.

Dejar de ser ‘controladoras’ y ‘dramáticas’ (eso los espanta). Todos los hombres quieren llegar a una mujer tranquila, amorosa, femenina, sabia y empoderada, no histérica y agresiva. Hay que trabajar en lo que significa ser mujer en este nuevo milenio. 

Es conferencista, escritora y bailarina. ¿Cuál rol disfruta más?
Todos, para mí el trabajo es una misión de vida, una extensión de mi alma. Cada faceta de mi ser me trate mucha felicidad, soy comprometida con mis alumnas, lectoras, seguidoras y pacientes. No puedo pasar más de dos días sin bailar, la danza es la celebración de la vida y una hermosa manera de expresar mi creatividad. Como conferencista me entrego a mi público y comparto las herramientas que me cambiaron la vida. 

¿Qué es para usted la armonía?
Ser coherente con los que hacemos, sentimos, hablamos y comunicamos. Es vivir el presente sin drama, buscar la solución y las diferentes posibilidades que nos ofrece cada momento. Es vivir en celebración y gratitud por todas las bendiciones que recibimos, enfocándonos en la belleza de la vida y la enorme oportunidad que tenemos en cada instante. Es fluir pese a la adversidad.

¿En qué cree que deben trabajar las mujeres para amarse más así mismas?
En la aceptación. Mirarse al espejo todos los días y decir ‘Me amo, me acepto, me reconozco’, en dejar atrás los juicios sobre sí mismas y la comparación. Siempre va a haber alguien mejor que tú, ¿y? Lo importante es sentir amor, admiración y respeto por lo que somos. 

Alimentarnos bien, hacer ejercicio, bailar, vivir el presente desde la conciencia y el amor infinito, soltando lo que no sirve. De nosotras depende nuestro éxito y felicidad. 

¿Los hombres practican danza árabe?
Claro que sí. En el folclore árabe los hombres bailan Saidi (baston), sable, gawazi. En la danza hindú, Bollywood, Bhangra y las danzas clásicas de India. En mi academia en Bogotá tengo muchos alumnos hombres, cada día llegan más. 

¿Con qué famosos ha trabajado?
He atendido a muchas personas en estos 21 años de trabajo con mi Academia Prem Shakti, como terapeuta de Aura-Soma y conferencista. 

He bailado en Mónaco para el príncipe Alberto, hemos ganado cuatro medallas de oro en Egipto en el mundial del Cairo, Egipto. A mi academia vienen líderes de opinión, actrices, influencers, periodistas, presentadoras, como Carolina Cruz, Flora Martínez, Vanessa de la Torre, Alexandra Santos, Isabel Cristina Estrada, Flavia dos Santos, Laura Tobón, Andrea Marmolejo, entre otras. 

¿Piensa escribir otro libro?
Quiero escribir cinco libros, mínimo, en mi paso por este plano, es un mensaje que recibí en meditación hace unos años. Ya escribí dos, y estoy empezando el tercero sobre la danza oriental y su enorme poder de sanación. Quiero escribir sobre la sabiduría del color y el trabajo que he realizado con Aura-Soma. 

¿Cuál es su filosofía de vida?
Mi filosofía es “sí puedo y es fácil, la vida es una danza”. El amor es todo lo que hay, por eso le puse el nombre de Prem Shakti, dos palabras en sánscrito (el idioma de la India más antiguo de la humanidad) Prem es amor supremo. Todo se crea y se construye desde el amor, el amor es la energía más poderosa que existe y la más soñadora. Shakti es el principio creativo del universo, cuando creamos todo se transforma , la creación es amor y es una danza de infinitas posibilidades.

Se considera creyente y, ¿en qué cree?
Creo en el milagro de la vida, en el infinito poder de transformación qué hay en cada ser. Creo en Dios (sin que tenga una religión específica), en la conciencia divina y en ese superior que ordena el universo en sabiduría perfecta y nos habla de diferentes maneras: a través de maestros, guías, la naturaleza, las personas, los momentos.

¿Qué ha significado ser la pionera en Colombia de la danza árabe?
Ha sido un gran regalo, amo lo que hago y lo hago con gran pasión y disciplina. Estamos preparando ahora “Sahar”, la versión 19 del Festival Internacional de danza oriental, Bollywood y fusión con 300 bailarinas en escena, en el Teatro Colón de Bogotá, celebrando 21 años de danza como Academia pionera en Colombia y el espectáculo más grande de América Latina. Es un gran desafío pero una aventura llena de magia, arte, color, estética y poder femenino. Nunca me imaginé que llegaríamos tan lejos como hemos llegado con la danza.

¿Una experiencia personal que le haya servido para crecer a nivel espiritual?
El papá de mi hijo Aswan murió de cáncer cuando él tenía 9 meses, fue una experiencia muy difícil pero también muy poderosa y profunda. Aprendí que lo único seguro en la vida es el cambio y la muerte es uno de ellos. Tuve que ayudarlo a terminar su vida y al mismo tiempo amamantar un bebé y salir adelante. 

Una experiencia donde entendí el verdadero significado del amor, el desapego y la fuerza interior. Esta experiencia fue de gran inspiración para escribir mi segundo libro. Hoy en día apoyo en mis consultas a personas en situación similar o viviendo duelos.

 

 

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