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Entrevista con la autora de 'El sonido de las olas', libro que re√ļne tres de sus novelas cortas.¬†

 
 

La obra de Margarita Garc√≠a Robayo nace en la orilla y termina en el mar, en la inmensidad de ninguna parte. Naci√≥ en Cartagena,¬†pero es en¬†Buenos Aires¬†donde se extienden sus nuevas ra√≠ces. Es periodista, pero se define como escritora, vali√©ndose de su memoria emotiva para construir textos que hablan sobre la identidad, la huida, la insatisfacci√≥n, las grandes miserias y las peque√Īas victorias.

¬†Aunque sus¬†novelas cortas¬†transcurren en espacios espec√≠ficos (Cartagena de Indias, Miami, alguna ciudad costera) y est√°n te√Īidas con un rico color local, forman parte de una narrativa universal que se hace cargo de preocupaciones, miedos y anhelos que no se circunscriben a ning√ļn territorio. La necesidad de ser alguien para otros, de encontrar un lugar, de ir hacia alg√ļn lado, de no sentirse ajeno, de pertenecer.


Las¬†mujeres¬†reinan en sus textos y dominan sus historias. Son diferentes mujeres, j√≥venes y ni√Īas que se sue√Īan de maneras diversas y que se edifican desde lo √≠ntimo, siempre con dudas y preguntas. Mujeres atravesadas por temores y pocas certezas, en textos donde no todo se dice, no todo se entrega y la incertidumbre se cuela por las grietas.¬†Entre la huida, el secreto y el deseo se mueven los textos que Margarita Garc√≠a Robayo nos entrega en¬†El sonido de las olas¬†(Alfaguara, 2020). En estas tres novelas cortas (Hasta que pase un hurac√°n, Lo que no aprend√≠ y Educaci√≥n sexual),¬†lejos de hacer concesiones, la escritora nos presenta historias que incomodan como poderosas olas que erosionan.

 

Uno podr√≠a pensar que en las tres novelas hay elementos autobiogr√°ficos. ¬ŅEs as√≠?

Para mí la escritura es un ejercicio de memoria. En ese sentido, siempre contiene elementos autobiográficos, lo que no quiere decir que las historias o los personajes sean necesariamente un calco de mi vida.

En la primera novela,¬†Hasta que pase un hurac√°n, hay un recurso constante a los elementos naturales: la lluvia, el mar, las nubes, el viento, el hurac√°n, que son reales, pero tambi√©n met√°fora. ¬ŅC√≥mo ha sido su relaci√≥n con estos?

Cuando naces y creces en el Caribe esos elementos son compa√Ī√≠a permanente. Las lluvias son constantes y para m√≠ eran un alivio, considerando que el resto del tiempo el calor era supremamente agobiante, pero la lluvia tambi√©n es traicionera y tr√°gica. Me interesa la impredecibilidad de estos¬†fen√≥menos; me parecen una buena analog√≠a de lo que termina siendo la vida.

Se siente que en las dos primeras novelas, las protagonistas necesitan huir de lo que las rodea, y hasta de s√≠ mismas. ¬ŅPor qu√© ese elemento atraviesa la narraci√≥n?

Fueron mis dos primeras novelas, escritas de modo consecutivo. Es probable que la sensación de fuga fuera el elemento preponderante en mi mirada sobre las cosas, sobre el mundo, sobre mi vida. Pero más que fugarse, creo que lo que más determina a estos personajes es la sensación de incomodidad y, por momentos, rechazo de aquello que les tocó: su lugar en el mundo no les es amable ni cómodo ni reconfortante, más bien todo lo contrario.

La forma de los di√°logos es diferente entre la primera novela y las dos siguientes. ¬ŅC√≥mo nace la decisi√≥n de trabajar los di√°logos de una u otra manera?

Hasta que pase un hurac√°n debi√≥ haber sido el √ļnico libro que escrib√≠ de corrido, es decir, de una sola sentada y en pocos d√≠as. Despu√©s, l√≥gicamente, tuvo todo un proceso de correcci√≥n. Pero a lo mejor ese impulso original que tuvo la escritura es lo que se traduce en el ritmo vertiginoso que mencionas.

 

En¬†Lo que no aprend√≠¬†usted logra llevarnos a lo que pasa por la cabeza de una ni√Īa, con un lenguaje sencillo. ¬ŅC√≥mo fue el ejercicio de construcci√≥n del personaje?

Cada vez me parece m√°s dif√≠cil la construcci√≥n veros√≠mil de una voz infantil. Me parece que hay pocos autores que consiguen hacerlo bien, y en los libros, en general, los ni√Īos parecen adultos deficientes. Creo que forzar a un personaje a hablar como un ni√Īo es un poco destinarlo al fracaso, no suele salir bien. Creo, s√≠, en emular algunas de las cosas que son m√°s caracter√≠sticas en la mirada de un ni√Īo, que b√°sicamente son el desprejuicio y la curiosidad.

Volvamos a¬†Hasta que pase un hurac√°n. ¬ŅSe trata de una novela de resignaciones o de asumir una vida vac√≠a, pero sin desasosiego, hasta que pase un hurac√°n y se lleve todo?

Es una novela sobre el sinsentido, sobre esa sensaci√≥n que nos abraza por √©pocas a quienes hemos crecido en lugares donde la tendencia es la negaci√≥n de todo lo que no contribuya a elaborar una visi√≥n edulcorada de la vida; donde abundan las miradas complacientes y poco cr√≠ticas y la incapacidad de imaginar otros mundos posibles, aun dentro del mundo preexistente. Hablar de condescendencia o resignaci√≥n ser√≠a casi mejor, porque implicar√≠a la conciencia de una fatalidad inquebrantable y la decisi√≥n de aceptarla y atravesarla. No es el caso. El entorno de la protagonista de Hasta que pase un hurac√°n no es ni siquiera consciente de esa fatalidad que los rodea; pareciera ser ella la √ļnica que la ve y, en consecuencia, es ella tambi√©n la √ļnica que la padece.

¬ŅPor qu√© utiliza el misterio, los secretos, lo que se oculta como elementos para sus narraciones?

Creo que, en muchos sentidos, me interesa más lo que no se cuenta, lo que no se ve, lo que solo se sugiere. Formalmente, en las narraciones, eso también me parece interesante, ese tipo de historias en las que la mayoría de las cosas no está dicha y uno se ve obligado a llenar huecos de información fáctica con explicaciones y teorías no necesariamente acertadas. También creo que es algo muy propio del tipo de sociedades a las que, al menos en estas tres novelas, me he querido referir: no decir nunca todo, guardarse partes de la historia, mentir para tener versiones que te dejen más cómodo con lo que quieres que sea el mundo.

Usted no hace concesiones respecto a los asuntos familiares; no los maquilla para que se vean as√©pticos, impecables. ¬ŅPor qu√© es tan importante en su narrativa correr ese velo?

Es que me parece que si uno va a referirse a cuestiones sensibles, como es todo lo vincular ?mucho más cuando esos vínculos se refieren a aspectos intocables como la familia, la madre, el padre, los hijos?, no se puede ser mezquino porque, entonces, no funciona el ejercicio en términos narrativos. Yo no hago concesiones en la literatura porque, por cursi que suene, intento dejar todo en el proceso de escritura. Además, tengo muy claro que la vida real es otra cosa; la vida real está llena de concesiones (y también de mezquindades, es cierto) en pos del cuidado que le ofrendamos a todo aquello que nos importa.

 
 

En sus novelas no hay un narrador omnisciente. ¬ŅPor qu√© se construye el relato desde la primera persona?

No sabr√≠a decirlo. Es extra√Īo porque, adem√°s, nunca me pareci√≥ sencilla la construcci√≥n de la primera persona, y en los cuentos (que fue lo que empec√© escribiendo) siempre escrib√≠ en tercera persona. La explicaci√≥n que suelo darme es que en esos textos escritos en tercera persona mi preocupaci√≥n era m√°s t√©cnica, m√°s estructural y, por lo tanto, estaba quiz√° m√°s distanciada de lo que contaba. En estas novelas lo t√©cnico pasa a un segundo plano porque hay un intento de introspecci√≥n m√°s consciente, y aunque no soy ninguno de los personajes que relato (o quiz√° soy un poco de todos), la primera persona me pone en un lugar de mayor cercan√≠a con lo que intento contar.

Las protagonistas caribe√Īas de las tres novelas buscan la reivindicaci√≥n de la identidad individual, de la necesidad de pertenecer a un lugar. ¬ŅEs esa la intenci√≥n de su libro?

A lo mejor es esa la intenci√≥n de todos mis libros. Esa necesidad de encontrar un lugar en el mundo que 'nos' conforme. No parece algo posible, pero justamente es la b√ļsqueda, mediante la formulaci√≥n de preguntas constantes, infinitas, la que me parece interesante.

¬ŅCu√°les son ?esas cosas malas que pueden gustarle? a la protagonista de Lo que no aprend√≠?

Supongo que todo aquello a lo que no puede acceder porque le est√° velado, es decir, escondido o prohibido de m√ļltiples maneras. Se trata un poco de esa vieja idea de que aquello que no se ve suele ser lo que m√°s atrae.

El color local es riqu√≠simo y variado en las tres novelas. ¬ŅC√≥mo fue el proceso de traducci√≥n a otras lenguas?

Yo creo que las traducciones son interpretaciones, versiones de la obra original que intentan acercarse a la esencia o al significado de la misma, aun cuando los caminos para llegar a ella sean otros. Cuando es en una lengua que conozco m√°s o menos, como el ingl√©s, intento seguirlas y acompa√Īar el proceso, pero cuando no, realmente me olvido y me digo a m√≠ misma que es lo mismo que poner un mensaje en una botella y lanzarla al mar. La verdad es que, ahora que lo pienso, el idioma es lo de menos. Publicar un libro es tambi√©n eso mismo: uno nunca est√° seguro de si llegar√° a destino o no, si conectar√° con alguien o no, se entender√° mi punto o no. Se escapa de mi control y lo mejor que puedo hacer es soltarla y seguir con otra cosa.

 

Noticia publicada por EL TIEMPO: https://www.eltiempo.com/cultura/musica-y-libros/margarita-garcia-robayo-habla-de-su-libro-el-sonido-de-las-olas-460790

 

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