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La escritora y periodista espa√Īola lanzar√° en octubre su m√°s reciente novela, 'Los tiempos del odio'. A prop√≥sito del VII Festival de la Palabra Caro y Cuervo, SEMANA habl√≥ sobre las luchas feministas actuales, el impulso creador y las exigencias que un escritor debe afrontar.

 

Rosa Montero (Madrid, 1951) se muestra optimista ante el futuro. Autora de m√°s de una decena de novelas y libros period√≠sticos, la espa√Īola sabe muy bien que los cambios hist√≥ricos toman tiempo y que las batallas se ganan una a la vez. Sobre todo, esto lo tiene presente con el¬†feminismo, del cual ha sido activista desde el comienzo de su carrera.

 

Aun as√≠, la autora de¬†La hija del canibal¬†(1997) tiene claro que el activismo se hace en la calle y no en la¬†literatura. Desde que comenz√≥ a escribir historias a los cinco a√Īos (por culpa de una tuberculosis que la aisl√≥ por un tiempo del colegio) Rosa Montero se deja llevar por las historias que rondan su cabeza, no por las ideas pol√≠ticas que busca defender en otros espacios, como su columna de opini√≥n en¬†El Pa√≠s¬†Semanal.

 

En su prol√≠fica trayectoria ha explorado g√©neros tan dis√≠miles como el ensayo y el thriller policiaco. En el caso de las novelas, dedica el primer a√Īo y medio de trabajo a armar su estructura y luego otros dos en su escritura, momento en que ya se deja ?llevar por la historia?.

 

Montero estuvo en Bogotá invitada por el Festival de la Palabra (organizado por la Asociación de Amigos del Instituto Caro y Cuervo) y esto fue lo que habló con SEMANA.

 

SEMANA: En el Festival de la Palabra del Instituto Caro y Cuervo habl√≥ sobre los elementos que conforman la mirada de un escritor y su escritura. A grandes rasgos, ¬Ņcu√°les ser√≠an algunos de esos elementos imprescindibles en los escritores de hoy en d√≠a?

 

Rosa Montero:¬†La cuesti√≥n es que para m√≠ las novelas son los sue√Īos de la humanidad, pues nacen del mismo lugar del inconsciente de donde nacen los sue√Īos. De manera que t√ļ no escoges el libro que cuentas sino que el libro te escoge a ti y se tiene que seguir ese impulso. No se escribe novela para ense√Īar nada, se escribe para aprender y para poner un poco de luz en la oscuridad de lo que somos. Por eso estoy completamente en contra de la novela animalista, feminista, ecologista...as√≠ yo sea activista de cada una de esas causas y las defienda en g√©neros como el ensayo. Pero en la novela no, pues √©sta debe buscar el sentido de la existencia. Entonces realmente hay que dejarse llevar por esas im√°genes, como en mi caso: cuando una imagen es tan poderosa e inquietante siento que debo contarla o compartirla.

 

SEMANA: ¬ŅEso tambi√©n pasa con los escritores j√≥venes?

 

R.M.:¬†El escritor joven, en general, deja que sus personajes sean voceros de sus propias ideas, y la novela no es eso. Julio Ram√≥n Ribeyro dec√≠a que una obra madura exige la muerte del autor. Obviamente, una muerte metaf√≥rica: lo que tiene que desaparecer es el yo consciente, te tienes que dejar atravesar por la historia y que efectivamente los personajes te la vayan contando. A partir de esa primera imagen la novela va creciendo de una manera muy org√°nica, como un arbolito, y ya despu√©s cada escritor tiene su m√©todo. Algunos son escritores de mapa (antes de escribir tienen que tener todo el desarrollo), y otros son escritores de br√ļjula (se sientan a escribir y no saben a d√≥nde van). Yo ser√≠a una mezcla de esos dos modelos: paso mucho tiempo, casi a√Īo y medio, estructurando la novela y luego dejo guiarme por la historia.

 

SEMANA:¬†Es com√ļn escuchar a j√≥venes escritores aplastados por el ?peso de la tradici√≥n? y que eso les puede generar un bloqueo. Cuando usted empez√≥ a escribir, ¬Ņsinti√≥ dicho peso?

 

R.M.: Siempre sientes dos pesos: la mirada de los otros y la propia ambici√≥n. Hay algunas personas que no se deciden a escribir porque dicen "no, c√≥mo voy a escribir con los libros maravillosos que hay...". Parece que es modestia pero es una falsa modestia. En realidad es la incapacidad de reconocer tu propia frustraci√≥n, peque√Īez y tu humilde profesi√≥n de aprendiz de la escritura. Incluso Cervantes tuvo que empezar escribiendo cosas bastante malas. Escribir es un oficio y hay que aprenderlo. Hay que tener la conciencia de la humildad por un lado y decir: "los hay enormes, me da igual. Yo necesito escribir". Uno es escritor cuando necesita escribir, eso te hace en verdad escritor. Ni siquiera uno bueno: hay escritores que pasan su vida escribiendo porque lo necesitan, pero sus obras nunca llegan a ser de calidad. Nosotros somos los obreros de la literatura: ser novelista es un trabajo √≠mprobo, brutal, de los trabajos m√°s enormes. Yo tengo cuatro tornillos en la columna vertebral y una placa de titanio, y es un accidente de trabajo: haber pasado 10 horas seguidas de trabajo sentada, montones de veces en mi vida.

 

SEMANA: ¬ŅEsos sacrificios dan en alg√ļn momento satisfacciones?

 

R.M.: Cuando uno acepta su peque√Īez luego puede entender que este es un oficio maravilloso con satisfacciones muy personales. Haber pasado las ideas que giran en la cabeza al papel, volverlo real, ya es un gran logro. Luego ya viene publicar y la cr√≠tica?pero la emoci√≥n de escribir sigue estando intacta, y cuando uno es joven sigue teniendo la ambici√≥n de escribir la mejor novela del mundo. La verdadera madurez aparece cuando ya ni siquiera quieres eso, uno llega a un punto muy parecido al que dec√≠a Julio Ram√≥n Ribeyro: te borras y dejas que la historia te atraviese.



SEMANA: En el marco del Festival de la Palabra se anunci√≥ al ganador del Concurso de cuento del Instituto Caro y Cuervo. En su prol√≠fica carrera, merecedora de premios como el Nacional de Las Letras Espa√Īolas ¬Ņqu√© tan significativos pueden llegar a ser los premios para un joven escritor?

 

R.M.:¬†Los escritores somos seres profundamente inseguros, de una menesterosidad total, necesitados constantemente de la reafirmaci√≥n externa de que lo que estamos haciendo vale. No hay ninguna barra de medir que nos permita saber que lo que estamos haciendo est√° m√≠nimamente bien. Incluso te planteas muchas veces "¬ŅQu√© estoy haciendo? ¬ŅLe interesar√° a alguien??. Es el delirio de un loco. Necesitas de manera esencial que haya otro, afuera, que te diga: me sirve, me gusta, tiene sentido. La historia de la literatura nos demuestra que las personas que perdieron a sus lectores, se suicidaron, se volvieron locos. Herman Melville, con¬†Moby Dick, vendi√≥ diez ejemplares y no gust√≥ a nadie, ni a su amigo m√°s √≠ntimo. Vivi√≥ 40 a√Īos m√°s y no escribi√≥, se volvi√≥ una persona violenta, irascible, posiblemente maltrataba a su mujer, hizo de su vida un infierno, y eso sucede porque tenemos esa duda constante. Los premios son como vendas que se ponen sobre esa herida, y son maravillosos. Eso te sirve mucho. Y sirven de una manera esencial, no solo para la vanidad sino tambi√©n para sobrevivir.

 

SEMANA: Usted¬†tambi√©n es un referente period√≠stico para muchos lectores, sobre todo por sus entrevistas a grandes personalidades de este y el siglo pasado. ¬ŅCree que la entrevista es un g√©nero period√≠stico dif√≠cil de dominar?

 

R.M.:¬†Yo creo que es un g√©nero, o subg√©nero, estrella. Por otro lado, internet... la prensa est√° en un momento de crisis total pues la f√≥rmula de venta del periodismo no est√° funcionando. No sabemos c√≥mo sacar rentabilidad de internet por lo que se est√°n acabando los medios tradicionales, sobre todo por la alteraci√≥n de sus contenidos. Estos ahora se hacen con menos gente, hay much√≠simos menos periodistas contratados para hacer lo mismo, para hacer el doble: ahora tienen que hacer papel, internet, videos...No se puede escribir bien con esa presi√≥n por muy buenos que sean. No hay correctores, pr√°cticamente. A los¬†senior(periodistas veteranos), en Espa√Īa, los est√°n echando porque son m√°s caros y est√°n cogiendo a los¬†juniors¬†por sueldos de esclavitud. No es una buena manera de afrontar la profesi√≥n.

 

SEMANA: ¬ŅY qu√© papel juegan las redes sociales en ese escenario que describe?

 

R.M.: Hay una clarísima confusión con lo que son las redes, confusión que muchos periodistas incluso tienen. Se ha dicho veinte mil veces: ahora está el periodismo de la calle, el periodismo democrático, la gente puede colgar una noticia. Mentira: eso no es periodismo. Eso es una fuente primaria, accediendo a una información. Si un tío te manda una foto de una manifestación en Teherán, pues tendrá que haber siempre un periodista que coja eso. Es una fuente, lo que quiere decir no tenemos que ir a Teherán para obtener la foto pero se tendrá todavía que calibrar la veracidad de esa fuente, compararla con otros datos.

 

SEMANA: Eso podría estar relacionado con una menor cantidad de corresponsales?

 

R.M.: Tambi√©n con las¬†fake news¬†y una desinformaci√≥n brutal. Estamos atravesando el desierto. Pero como toda democracia exige unos medios fuertes, soy optimista. De ac√° a diez a√Īos habr√° una reconversi√≥n: nos adaptaremos a esta nueva realidad. Claro, mientras siga existiendo la democracia...

 

SEMANA: ?Historias de mujeres? es hoy en día un clásico de perfiles de diferentes y talentosas mujeres. Háblenos de su reedición.

 

R.M.: Hace 24 a√Īos se llamaba¬†Historias de mujeres¬†y eran 16 biograf√≠as. Ahora la reedici√≥n se llama¬†Nosotras. Historias de mujeres y algo m√°sporque tiene las historias del primer libro y he a√Īadido 90 retratos nuevos de mujeres desde hace 4700 a√Īos hasta ahora. Entonces, es una edici√≥n muy ampliada.

 

SEMANA:¬†En el pr√≥logo de ese libro, usted menciona que es necesario aguzar el o√≠do para encontrar esas historias de mujeres excluidas de los anales de la historia. Si quisi√©ramos seguir echando luz sobre esas grandes biograf√≠as ¬ŅQu√© m√°s es necesario?

 

R.M.:¬†Sobre todo, leer entre l√≠neas, ir buscando las peque√Īas cosas. La cuesti√≥n es que hace 24 a√Īos nos cre√≠amos que las mujeres no hab√≠an estado en el mundo de la pol√≠tica, las artes, la ciencia, porque hab√≠an tenido dificultades como la falta de estudio, trabajo o participaci√≥n en el mundo exterior. Lo alucinante es que a pesar de todas estas dificultades hubo mujeres. Lo que me di cuenta hace 24 a√Īos es que hubo un buen pu√Īado de mujeres que hab√≠an podido hacer cosas pero la historiograf√≠a patriarcal las hab√≠a borrado. Porque la mujer cuando muere, muere para siempre. En estos a√Īos hemos tenido una toma de conciencia y la gente ha ido buscando m√°s datos, de manera muy rigurosa y cient√≠fica. Por ejemplo, una investigadora que cito en el libro, Ana L√≥pez Navajas, en cuyo trabajo me baso en parte, lleva 8 o 9 a√Īos creando una base de datos de mujeres olvidadas de la historia.

 

SEMANA: ¬ŅRecuerda alg√ļn caso concreto que mencione en ?Nosotras??

 

R.M.: ¬ŅQui√©n es el primer autor literario de la historia con nombre y apellido? La primera escritora de la historia es una princesa acadia que se llama Enheduanna, y que escribi√≥ un himno religioso, texto que se conserva y que en Espa√Īa lo puedes comprar en una editorial acad√©mica. Es de hace 4300 a√Īos y fue escrito por la primera autora literaria de la historia, adem√°s de haber hecho anotaciones musicales y astron√≥micas. En el origen de la literatura, m√ļsica y astronom√≠a aparece esta mujer, ¬°y no hablamos de ella! La diferencia en la percepci√≥n entre lo que ha sido el mundo y lo que ha sido la historia es brutal cuando se incluye la mirada de las mujeres. Entonces hay que irlas buscando porque en su momento, coet√°neamente, existieron.

 

SEMANA: Y la idea es que esas b√ļsquedas desemboquen en cambios reales. Por poner solo un ejemplo: que en las carreras de literatura se deje de decir que la Generaci√≥n del 27 en Espa√Īa estuvo s√≥lo compuesta por hombres?

 

R.M.: Claro, pero eso está pasando. Hay un proceso de deconstrucción del sexismo que, visto desde una perspectiva histórica es rapidísimo porque en cuatro generaciones estamos cambiando un comportamiento de milenios. Pero cuesta. Porque el machismo es una ideología en la que nos educan a todos, tanto hombres como mujeres, y las mujeres participamos de ello, totalmente. Como es un prejuicio y los prejuicios son parásitos del pensamiento, son muy difíciles de ver y de cambiar.

En estos dos √ļltimos a√Īos estamos subiendo un pelda√Īo de la historia porque ha habido como un empuj√≥n, y con un ingrediente muy interesante: la participaci√≥n masiva de hombres por primera vez. Siempre ha habido hombres en el feminismo, e incluso pioneros (ten√≠an la voz y la educaci√≥n) como el fil√≥sofo franc√©s Nicol√°s de Condorcet, quien ante la publicaci√≥n de los Derechos del hombre critic√≥ que no se incluyeran a las mujeres. Pero han sido siempre pocas excepciones, hasta ahora. En las marchas del 8 de marzo en Madrid, de este y el a√Īo pasado, ha habido un 35 o 40 por ciento de hombres de 25 a√Īos para abajo. Se han dado cuenta de algo evidente y esencial: el anti-sexismo es algo que nos afecta a todos y que nos interesa. Hay avances innegables.

 

SEMANA: ¬ŅTodos los avances que ha mencionado no chocan fuertemente con casos de machismo estructural como se ha evidenciado con el caso de La Manada?

¬†R.M.:¬†Claro, pero es l√≥gico. As√≠ avanza la historia: primero con un clamor popular, por una exigencia que van aceptando los pol√≠ticos, van llegando los representantes, las leyes cambian, nunca ha avanzado de otra manera. Hasta que van llegando: miremos ahora en Argentina con el caso de la despenalizaci√≥n del aborto. Han perdido ahora, con unas instituciones patriarcales aisladas, pero han cambiado la percepci√≥n social y el a√Īo que viene lo tendr√°n. Seguro. Es ese empuje el que va cambiando el mundo.

 

SEMANA:¬†En su columna de El Pa√≠s, escribi√≥ hace algunos meses que estaba harta del tema independentista catal√°n. ¬ŅQu√© tipo de cobertura period√≠stica podr√≠a evitar ese hartazgo y saturaci√≥n?

 

R.M.: Hay temas que son tan destructivos o tóxicos que alteran la realidad de un país. Me dijo una periodista que el expresidente Juan Manuel Santos había dicho que la firma del Acuerdo con las Farc permitiría prestar atención a temas de suma importancia como la violencia de género, la desigualdad social, etc? Y estoy de acuerdo: hay temas tan tóxicos y perturbadores que te aturden. Es lo que decía en el artículo: no podía más con ese tema, la vida no es eso.

 

SEMANA:¬†El 30 octubre ser√° el lanzamiento de ?Los tiempos del odio?, novela que vuelve a tener como protagonista a Bruna Husky (?L√°grimas de lluvia? y ?El peso del coraz√≥n?). Por los adelantos del libro, sabemos que en medio de la resoluci√≥n del misterio, hay un ambiente pol√≠tico marcado por el populismo. ¬ŅEl resurgimiento del populismo en pa√≠ses como Estados Unidos o Turqu√≠a tuvo algo que ver con esa decisi√≥n creativa?

 

R.M.: Totalmente, pero lo que pasa es que ya viene de antiguo. Lo que me da miedo de mis "Brunas" es que parece que es la realidad la que va detr√°s de mis libros. La primera Bruna (ya llevo 10 a√Īos con este personaje) ya estaba inmersa en un ambiente de miedo relacionado con lo que entonces entend√≠ como la crisis de credibilidad y legitimidad de la democracia. Comprensiblemente: como la democracia es incomparablemente transparente con cualquier otro sistema, deja ver todas sus lacras. Conlleva a su vez un anhelo o nostalgia de las dictaduras, dogmatismos, demagogias, y eso lo ve√≠a hace a√Īos cuando escrib√≠ las "Brunas". Entonces "Los tiempos del odio" es esto pero lo ve√≠a desde antes, no lo he hecho a ra√≠z de Donald Trump, sino que, de alguna manera, Trump es una consecuencia de lo que escrib√≠ (risas). Da miedo.

 

SEMANA: Las novelas que incluyen la resoluci√≥n de un misterio suelen tener lectores bastante exigentes. En una pasada edici√≥n de la Feria del Libro de Bogot√°, el autor franc√©s Pierre Lemaitre coment√≥ que los autores de este tipo de novelas tienden a volverse muy perfeccionistas, ya que hay lectores muy detallistas que est√°n atentos a cada elemento de la narraci√≥n. ¬ŅHa notado algo similar en la recepci√≥n de las novelas sobre Bruna Husky?

 

R.M.: Supongo que s√≠. No he tenido ning√ļn problema con eso porque yo soy m√°s exigente que cualquiera de los lectores (risas). La ciencia ficci√≥n te obliga, como reto, a ser de una coherencia extrema dentro de un mundo distinto. Yo detesto el g√©nero maravilloso. Es ese que comienza diciendo: aquel d√≠a fue cuando a las ranas les creci√≥ el pelo. Comienzas as√≠ un libro y luego puedes poner lo que te d√© la gana. No tiene reglas l√≥gicas...esa literatura me interesa poco como lectora y nada como escritora. Pero lo ciencia ficci√≥n es todo lo contrario: te exige precisi√≥n y la creaci√≥n de artefactos de una perfecci√≥n l√≥gica y de credibilidad tremenda. Mis "Brunas" tienen ese reto: verosimilitud y suspense. Son mecanismos de relojer√≠a y por eso los cuido mucho.

 

Artículo publicado por SEMANA:  https://www.semana.com/cultura/articulo/entrevista-con-rosa-montero-en-bogota/582693

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