Loading...

Noticia

Hazel Grace, Augustus Waters y Aza han sido algunos de los protagonistas de los relatos de amor de John Green. En ellos ha reflejado un poco de sí: un hombre marcado por las letras que ha vendido miles y miles de libros.

A John Green le gusta la forma en que la gente joven se acerca a las grandes preguntas de la vida. Tiene 40 años y a ellos les escribe. Su lenguaje es la literatura, romántica, con un toque de sueños e ilusiones de adolescentes, pero con la dosis de realidad de sus tristezas. Nació en Indianápolis, Estados Unidos, en 1977, y sus lecturas de niño lo llevaron a cursar lengua inglesa y estudios religiosos.

Quizá los libros que lo atraparon cuando pequeño desarrollaron en su interior ese gusto por la escritura que lo hizo autor de siete novelas, dos de ellas, Bajo la misma estrella y Ciudades de papel, adaptadas al cine, y uno de los autores más vendidos de Estados Unidos, Latinoamérica y Europa.

Los finales son difíciles para Green. Tardó más de diez años escribiendo Bajo la misma estrella y en el camino de ese a su nuevo libro, Mil veces hasta siempre, dejó muchas historias sin terminar. Siempre se ha considerado un hombre de libros y no de películas, pero se hará la tercera adaptación cinematográfica de una de sus novelas. Se trata de la historia de Aza, un joven que describe como “un adolescente consumido por el pensamiento obsesivo”.

John Green pasa sus días entre pensamientos de jóvenes, a ellos ha dedicado sus libros, los videos que hace con su hermano Hank Green en Youtube y el proyecto de videos educacionales Crash Course. El escritor estadounidense habló con El Espectador sobre una de sus experiencias de amor en la juventud, su carrera en la literatura juvenil, su visión sobre las versiones cinematográficas de sus historias y una de sus principales ideologías: los libros pertenecen a los lectores.

La mayoría de sus historias hablan de experiencias de amor joven. ¿Qué experiencia de amor lo marcó en la adolescencia?

Conocí a alguien por internet en secundaria, mucho antes de que existieran las citas online, cuando este no tenía imágenes o video y era solo letras en pantalla. Ella y yo intercambiamos correos y llamadas telefónicas por años antes de conocernos en persona. ¡Nunca habíamos visto fotos del otro ni nada parecido! Nos enamoramos al conocernos en la vida real. Esa fue la primera historia de amor de toda mi vida y una muy importante, a pesar de que rompimos después de algunos años. Ahora ella es una exitosa profesora y activista, una gran persona y seguimos siendo amigos.

¿Se ha retratado a usted mismo en un personaje?

Hay un poco de mí en todos los personajes que he escrito. Necesito un punto de conexión con ellos, aunque sea pequeño. En Mil veces hasta siempre, Aza y yo tenemos problemas mentales similares. Como ella, mis pensamientos se salen de control, algo con lo que puede ser terrorífico convivir. En otras formas, nuestras vidas son muy diferentes.

Lea también: Strukul y su saga "Los Médici"

¿Por qué cree que los libros pertenecen a los lectores?

Creo que el intento de un autor de escribir una historia es importante, pero no tanto como lo que el lector le entrega a la historia. Los lectores hacen la historia real a través de su colaboración, son ellos quienes le dan vida al texto en su mente.

“Buscando Alaska” fue su primer libro publicado. ¿Pero escribió algo antes de eso?

Buscando Alaska fue la primera novela que terminé de escribir en toda mi vida. Empecé muchas cosas antes de eso. Siempre había luchado para llegar al final de una historia, porque a menudo me pierdo en el camino y tengo que abandonarla. Eso pasó muchas veces antes de escribirla y ha pasado muchas más después de eso.

“Bajo la misma estrella” y “Ciudades de papel” se convirtieron en películas. ¿Qué siente cuando ve los filmes?

Fue una experiencia abrumadora verlos. Por supuesto, los filmes son diferentes a los libros, pero siento que estos pudieron capturar el espíritu de las novelas y sus personajes. Me siento muy agradecido con las personas que trabajaron juntas para llevar esas historias al mundo audiovisual.

¿Que sus películas fueran llevadas al cine fue un sueño para usted?

Siempre he sido más un hombre de libros que de películas, aun cuando era pequeño. Un sueño hecho realidad para mí fue escribir libros y lograr que estos alcanzaran lectores. Nunca pensé mucho sobre adaptaciones cinematográficas hasta que ocurrieron, pero en el proceso de ver cómo se hacían las películas, empecé a disfrutarlas y apreciarlas más.

Harán la película de su último libro, “Mil veces hasta siempre”. ¿Qué espera de esta?

Creo que el gran desafío de hacer de Mil veces hasta siempre una película es que la historia es muy personal. Es más que todo sobre lo que pasa dentro de la mente de un niño y eso puede ser muy difícil de visualizar, porque nuestras experiencias personales son profundamente abstractas. Pero confío en las personas que hicieron Bajo la misma estrella y Ciudades de papel, quienes estarán en la producción y sé que ellos encontrarán la película irresistible que está dentro del libro.

 

Nota publicada en EL ESPECTADOR: https://www.elespectador.com/noticias/noticias-de-cultura/jg-el-amor-adolescente-los-ojos-de-un-grande-articulo-743625

Compártelo: