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En "√Ālvaro: su vida y su siglo" (Random House), el escritor colombiano cuenta su afinidad con la obra del pol√≠tico conservador que fue asesinado el 2 de noviembre de 1995.

¬†Walter Benjamin afirm√≥ en una de las tesis de la filosof√≠a de la historia que ?el cronista que narra los acontecimientos sin distinguir entre los grandes y los peque√Īos da cuenta de una verdad: que nada de lo que una vez haya acontecido ha de darse por perdido para la historia?. Y esto lo logra Consta√≠n con su relato sobre la vida, la obra, el pensamiento y el destino de √Ālvaro G√≥mez Hurtado.

¬†Poder adentrarse en la vida y en los recuerdos m√°s √≠ntimos y cotidianos de quienes se configuran como referentes ideol√≥gicos se convierte en un orgullo, en una especie de medalla que se cuelga en el pecho inflado y se luce con hidalgu√≠a. Y as√≠, con el respeto de siempre por quienes lograron que su discurso cambiara vidas aun cuando esas palabras surgieran de bandos o ideas contrarias, es que se muestra Juan Esteban Consta√≠n con su libro √Ālvaro: su vida y su siglo.

¬†Jam√°s habl√≥ de √Ālvaro, siempre habl√≥ de √Ālvaro G√≥mez, con el respeto por la figura, por el distanciamiento que sigue manteni√©ndose como una forma de honrar ese s√≠mbolo que, m√°s que ser de un partido, lo es de una pol√≠tica que ya no es, de una pol√≠tica que carece de un carisma, de una lucha, de una empat√≠a que traspase los colores, las ideas y las barreras impuestas por una bandera. √Ālvaro G√≥mez pasa a ser el √≠cono de una nostalgia, de un siglo en el que la filosof√≠a anteced√≠a la pol√≠tica y en la que el humanismo y la palabra custodiada por la vida y la cultura eran pilares del ejercicio de gobierno, de la existencia ligada a lo p√ļblico.

¬†"Yo nac√≠ en un hogar liberal, tan liberal que me dejaron ser admirador de √Ālvaro G√≥mez", afirma Consta√≠n, quien permite que a su palabra hablada la acompa√Īe la sonrisa que evoca la complicidad con Margarita Escobar de G√≥mez, la viuda de √Ālvaro G√≥mez Hurtado. El autor evoca la memoria intacta de la carrera tercera con calle doce en Cali, escenario en el que hace unos a√Īos exist√≠a un callej√≥n arropado por libros que costaban entre $200 y $2.000, donde se top√≥ con La revoluci√≥n en Am√©rica, ese texto que Consta√≠n describe como ?un ensayo prodigioso desde el punto de vista literario, pero desde el punto de vista hist√≥rico y filos√≥fico est√° construido con un rigor y una profundidad poco comunes, adem√°s, para un pol√≠tico. Es una explicaci√≥n hist√≥rica sobre el destino de Am√©rica Latina, que est√° enfrentada a una contradicci√≥n entre la mentalidad, la cultura y las instituciones, y, seg√ļn dice √Ālvaro G√≥mez, porque nuestra cultura es de origen hisp√°nico barroco; somos muy barrocos, una cosa desmesurada. Y las instituciones son de origen liberal franc√©s o ingl√©s, entonces cuando hay una superposici√≥n entre la cultura barroca y ca√≥tica y unas instituciones que vienen de otro √°mbito se produce un choque permanente que hace que todo sea mucho m√°s dif√≠cil. Y esa es una explicaci√≥n que me parece la mejor para entender la sucesi√≥n de fracasos pol√≠ticos de nuestros pa√≠ses. Uno abre la Constituci√≥n colombiana y se siente en Suiza, y sale a la calle y es una corraleja?.

 

¬ŅY c√≥mo se entiende el s√≠mbolo de lo barroco en la comprensi√≥n de la pol√≠tica y la historia en Colombia?

¬†√Ālvaro G√≥mez era un esteta. Era un artista. √Čl habr√≠a querido ser en la vida pintor o escultor. Y como era hijo de Laureano G√≥mez tuvo que dedicarse al periodismo y a la pol√≠tica, pero siempre conserv√≥ una dimensi√≥n est√©tica que lo llevaba a explicarlo todo desde all√≠. Y el barroco es un concepto de la historia occidental que sirve para explicar un momento en particular de la historia entre el renacimiento y la ilustraci√≥n cuando la gente se agota del racionalismo. Entonces √Ālvaro G√≥mez plantea que hay √©pocas muy racionales como el renacimiento o la ilustraci√≥n francesa, pero, a veces, tanta raz√≥n agota a la sociedad y a la cultura y la gente busca el caos, y busca una expresi√≥n que sea desmesurada, porque el racionalismo del renacimiento es muy arm√≥nico. El exceso de perfecci√≥n agota y tambi√©n se quiere zafar la camisa; entonces el barroco, as√≠ lo dec√≠a, es un esp√≠ritu que est√° en la historia cuando se necesita la desmesura para explicar lo inexplicable. Entonces dice que la Espa√Īa que conquista Am√©rica y se inventa Am√©rica es la Espa√Īa del barroco. Hay que entender como latinoamericanos el s√≠mbolo de lo barroco, porque nuestra cultura naci√≥ all√≠.

  

¬ŅY cree que carecemos de figuras que trasciendan los partidos y la pol√≠tica misma?

¬†Yo creo que la pol√≠tica como oficio ha deca√≠do mucho en todas partes. Esa decadencia de la pol√≠tica como espacio por excelencia de lo p√ļblico, de las grandes cuestiones p√ļblicas, pasa por la ausencia de figuras carism√°ticas, elocuentes, brillantes. Eso est√° pasando en todo el mundo. Uno ve en un pa√≠s con una tradici√≥n pol√≠tica tan rica como Francia o como Reino Unido el empobrecimiento o la precariedad de lo que all√≠ ocurre. Y en Colombia pasa lo propio. Aqu√≠ hace mucho tiempo no hay grandes oradores, no hay grandes caudillos, o los que s√≠ lo son resultan excepcionales. Y la pol√≠tica se ha vuelto un oficio muy gris y acartonado, de componendas en el que hay un desprestigio muy grande de las ideolog√≠as. Yo me acuerdo que hace veinte a√Īos se mencionaba como un gran m√©rito que se hubieran acabado las ideolog√≠as y entonces esa ausencia de ideolog√≠as va derivando en la ausencia de ideas, y la discusi√≥n pol√≠tica se vuelve muy parroquial y escandalosa. Hay una gran decadencia, cuyo resultado y cuya causa es que ya no aparecen grandes personajes. Y puede ser una perspectiva muy mesi√°nica buscar que la pol√≠tica sea el escenario donde solo los grandes personajes van jalonando el destino de sus pueblos. Eso es desmedido y s√≠ hay un desprestigio muy grande de las ideas y del pensamiento.

 

Noticia publica en EL ESPECTADOR:  https://www.elespectador.com/noticias/noticias-de-cultura/juan-esteban-constain-hay-un-desprestigio-de-las-ideas-y-del-pensamiento-articulo-872939

 

 

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