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En su nueva novela, en librerías el 10 de junio, el escritor navega su vida, la de sus padres, tíos, abuelos y bisabuelos y explora el impresionante y salvaje territorio en el que armaron una vida más que digna.

 En su quinta novela, Ospina le dedica sus letras a seres anónimos y sencillos que construyeron país por medio de su modo de vivir. Foto: león darío peláez - semana

SEMANA: Es su novela m√°s personal a la fecha, ¬Ņpor qu√© escribirla ahora?

William Ospina:¬†Yo andaba dedicado a escribir otro libro, pero la muerte de mis padres y de algunos de mis t√≠os me oblig√≥ a volcarme sobre la memoria personal y familiar. Muchas de estas historias las hemos hablado en la familia durante mucho tiempo, pero empec√© a sentir la necesidad de convertirlas en un relato al que dediqu√© el √ļltimo a√Īo y medio.

SEMANA: Es una novela, ¬Ņc√≥mo distingue entre realidad y ficci√≥n?

 

W.O.: Es la historia de hechos que ocurrieron pero, como la memoria es selectiva, entonces escoge algunas cosas y arma con ellas un mosaico. Eso hace que lo que fue realidad termine siendo ficción. Cuando ellos, mis bisabuelos, llegaron al norte del Tolima, y todos esos colonos a esa región de la zona cafetera, eso era una selva, un mundo virgen que Humboldt alcanzó a reconocer. Ellos llegaron a construir un modelo de civilización, de cultura, y todo había que inventarlo en medio de tempestades, y espero que la novela transmita ese poder magnífico y destructivo de la naturaleza en medio de la cual hicieron su vida. Son pioneros, no solo por armar casa o tener hijos, más por construir una manera de vivir e interpretar un mundo y habitarlo de forma cordial, generosa, festiva.

 "Son pioneros, no solo por armar casa o tener hijos, más por construir una manera de vivir e interpretar un mundo y habitarlo de forma cordial, generosa, festiva"

 Para mí ha sido una aventura maravillosa escribir esta novela, que no es de personajes ilustres, sino de seres maravillosos pero anónimos, los que construyen los países, hacen la historia. Es un homenaje a ese tesoro popular que es la memoria de esas generaciones, y traté de que el lenguaje fuera digno de la sencillez de estas personas.

SEMANA: ¬ŅHubo alguna intenci√≥n de agitar la memoria y el pasado familiar del lector, y la conciencia de su territorio?

W.O.:¬†El acercamiento a algo m√°s personal e √≠ntimo no me hizo perder de vista que esas historias ocurren en territorio. Y ver la historia de ese territorio fue importante. Sent√≠ necesario definir el espacio donde los hechos ocurren y mostrar los acontecimientos hist√≥ricos que en √©l se dieron desde los tiempos de la conquista, de la independencia, de la colonizaci√≥n. As√≠, cuando suceden las fiestas, los cr√≠menes, los terrores y las magias de esta historia, el lector sabe d√≥nde ocurren. Y lo que ocurre est√° vinculado √≠ntimamente al paisaje, a esas monta√Īas, ca√Īones, caminos, a lo dif√≠cil que es recorrerlos, a su belleza.¬†

 

SEMANA: ¬ŅImplic√≥ esta novela cambios en su mirada o m√©todo?

W.O.:¬†Mientras cuento la historia de mi familia tambi√©n miro de cierta manera a una √©poca muy importante. En la segunda mitad del siglo XIX, en la regi√≥n central de Colombia, se construy√≥ un pa√≠s, que fue la zona cafetera, un mundo campesino que no fue nunca opulento pero siempre muy digno y que se fund√≥ sobre el trabajo, la familia y unos valores muy importantes que le dieron a Colombia, yo dir√≠a, una gran estabilidad hist√≥rica. Ese pa√≠s que fue construido a mediados y finales del siglo XIX, es el pa√≠s que fue destruido por la violencia de los a√Īos cincuenta. Siento que buena parte de las tragedias que ha vivido Colombia despu√©s se deben a la manera como fue destrozado ese mundo, del que el pa√≠s viv√≠a econ√≥micamente -el caf√© era el sustento- pero tambi√©n prove√≠a valores tradiciones y costumbres. Reconstruyendo la historia familiar tambi√©n trat√© de recuperar la memoria del pa√≠s y de mirar ese territorio que cada vez es m√°s urgente para nosotros. Tenemos que construir una nueva relaci√≥n con esa naturaleza y con ese territorio. Es un imperativo de la √©poca.

SEMANA: En Guayacanal menciona una etapa de paz de la que poco se habla. ¬ŅCree posible regresar a un momento as√≠?

W.O.:¬†Me sorprendi√≥, a medida que iba narrando, descubrir y ver con nitidez que s√≠ hubo 70 a√Īos de paz en esa regi√≥n del pa√≠s. Nosotros vivimos en la leyenda de que nuestra historia ha sido siempre una de guerras y violencias. Adem√°s, yo lo advert√≠a en la memoria de mis padres y de mis t√≠os. La alegr√≠a con la que recordaban ese mundo. El placer de mi t√≠o en volver a esas tierras y contar historias revelaba que esa no hab√≠a sido una existencia tr√°gica, sombr√≠a. S√≠, llena de condici√≥n humana y de toda esa herencia b√≠blica tambi√©n, pero, sin duda, tambi√©n llena de fiestas, de travesuras y sorpresas.

SEMANA: ¬ŅQu√© permiti√≥ que se diera esa etapa?

W.O.:¬†Reposaba sobre una econom√≠a razonable, s√≥lida, producto de la bonanza mejor repartida que tuvo Colombia. El caf√© trajo una prosperidad muy democr√°tica. Eran muchos campesinos, muchas familias benefici√°ndose de esa riqueza. No enriqueci√©ndose, benefici√°ndose para mantener una estabilidad. Y yo creo que ese es el fundamento de una paz verdadera. Contribuy√≥ tambi√©n una reforma agraria extraordinaria a fines del siglo XIX de la que poco se habla, que reparti√≥ casi un mill√≥n de hect√°reas entre esos campesinos y que form√≥ esa zona cafetera. Una reforma generosa y hecha a tiempo, le permiti√≥ al pa√≠s vivir casi un siglo. La violencia se alimenta de la gente sin empleo, de la gente sin oportunidades, de la gente sin futuro, y de esa incertidumbre social que tiene que recurrir al delito porque no hay caminos legales. Hablamos mucho del enriquecimiento il√≠cito, pero ¬Ņd√≥nde est√° hoy el enriquecimiento l√≠cito?

 

SEMANA: En Guayacanal cita el poema de Gonzalo Arango sobre la muerte de Desquite, un bandolero, y cómo volverá a nacer muchas veces si Colombia no aprende a brindar un destino de dignidad a sus hijos...

W.O.:¬†Fue una profec√≠a y creo que se ha cumplido. Y es f√°cil entenderlo. ¬ŅQueremos paz hoy? Hay que dar un horizonte de dignidad, de integraci√≥n, de oportunidades a cientos de miles de j√≥venes que est√°n padeciendo en las fronteras de la violencia, de la delincuencia, sin ninguna oportunidad, oficio, trabajo o educaci√≥n. Y un proyecto de paz que no tenga componente de juventud, de territorio y de construcci√≥n de oportunidades para millones puede ser bienintencionado, pero no es veros√≠mil.

"¬ŅQueremos paz hoy? Hay que dar un horizonte de dignidad, de integraci√≥n, de oportunidades a cientos de miles de j√≥venes que est√°n padeciendo en las fronteras de la violencia, de la delincuencia, sin ninguna oportunidad"

 

SEMANA: ¬ŅC√≥mo percibe a la juventud de hoy? ¬ŅLe genera esperanza?

 W.O.: Creo que está buscando y sabrá encontrar muchas respuestas y soluciones si deja de ser una prolongación de los artefactos electrónicos. La juventud desconfía mucho de ciertas respuestas que le da un establecimiento al que solo le importa la ganancia, el dinero, el éxito y la frivolidad en sentidos muy frívolos. Para ella es evidente el fracaso del modelo que han construido sus mayores. Los jóvenes necesitan ser conscientes de ese país campesino que tuvimos y también de esta naturaleza que sigue ahí y de la que hay que tomar posesión. El mundo necesita una gigantesca revolución de las costumbres y en el pasado también hay un montón de valores que hay que poder recuperar y de los que la humanidad siempre supo vivir.

 

SEMANA: ¬ŅVe esperanza en la generaci√≥n que hoy toma las decisiones?

W.O.: El problema de Colombia no es que tenga guerrilleros, ni paramilitares, ni políticos corruptos, ni delincuencia. Sino su falta de una ciudadanía capaz de ponerle freno a todo eso. Me preguntan quién debería ser presidente, y a cualquiera que usted ponga allí, por bueno, inteligente y generoso, que sea, le va a ser muy difícil si no hay un cambio ciudadano. Ese cambio es entre todos. En eso Fernando Vallejo tiene razón cuando repite que hablamos mucho de nuestros derechos pero poco de nuestros deberes. 

  

SEMANA: ¬ŅC√≥mo celebrar√≠a este bicentenario si dependiera de usted?

W.O.:¬†Lo enfocar√≠a en dos partes. Una, valorar y agradecer las cosas que se conquistaron y, otra, reflexionar sobre lo que qued√≥ pendiente. Yo me siento orgulloso de ser colombiano, de no ser s√ļbdito de ning√ļn rey. Con Bol√≠var y toda su gente guardo gratitud infinita, pero siento que un mont√≥n de cosas se hicieron a medias. Nos prometieron libertad, igualdad y fraternidad, y aqu√≠ la fraternidad poco, los pol√≠ticos se dedican a ense√Īarnos a odiarnos los unos a los otros. Y sobre igualdad, despu√©s de la independencia hubo esclavos, exclusi√≥n de los ind√≠genas y m√°s que nadie se discrimin√≥ a los pobres. Es una l√°stima que los gobiernos no contagien entusiasmo, que no convoquen a dise√Īar el pa√≠s con v√≠as de comunicaci√≥n, trenes de alta velocidad, integraci√≥n del territorio, hechos que le hagan sentir lo grande que podr√≠a llegar a ser. Entonces, bien vale destacar el 'bi' en bicentenario, para recordar historias maravillosas como la Expedici√≥n Bot√°nica y el impacto de La Ilustraci√≥n, el beber de otras fuentes fuera de la tradici√≥n clerical espa√Īola. Y reconocer que estamos en deuda con construir un pa√≠s de grandes proyectos.

 

SEMANA: H√°blenos de la figura de Rafaela en Guayacanal, que muchos colombianos identificar√°n en sus ancestros.

W.O.:¬†Rafaela es un ser entra√Īable presente a lo largo de toda mi vida. Muri√≥ un a√Īo antes de que yo naciera, pero fui testigo de la huella que dej√≥. Estoy seguro de que Colombia estuvo llena de mujeres extraordinarias como ella, que le dieron fundamento a esta cultura y la capacidad de sobreponerse a dificultades, al clima, a la vegetaci√≥n y topograf√≠a, y vivir con alegr√≠a. Es muy interesante que a pesar de las muchas tragedias que la historia nos ha hecho vivir y violencias c√≠clicas que la pol√≠tica favorece, en el alma de la gente hay una vocaci√≥n de fiesta, de celebraci√≥n, que ellos y ellas sembraron y que sigue all√≠.

 

 

Entrevista publicada por SEMANA:  https://www.semana.com/cultura/articulo/william-ospina-habla-con-semana-de-su-nueva-novela-guayacanal/618782

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